Las Contradicciones del Reciclaje

Las Contradicciones del ReciclajeAnte todo, no tengo ninguna duda sobre la necesidad de reciclar. Más de una vez he hecho referencia en entradas de este blog a lo «cargadito» que tenemos al planeta, a la necesidad de concentrarse en mantenerlo durante más milenios, a la necesidad de no «agotar» los recursos naturales que nos proporciona, al posible efecto humano sobre el calentamiento global, … incluso he organizado o seguido algún meme para encontrar propuestas de «ahorro» energético, material y etc.

Lo que quiero exponer en esta entrada es lo «mal» que gestionamos en general el «reciclaje», por lo menos la propuesta de la ciudad de Barcelona.

Para empezar, esta semana me ha llegado (como creo que a todos los buzones de la ciudad) un «libro» de unas 20 páginas (tamaño A5), impreso a todo color, con el logotipo que ilustra esta entrada y con ese título: Reciclar Recompensa.

En su interior, el Ayuntamiento (en castellano y en catalán, claro)  intenta concienciar a los ciudadanos de las necesidades y las bondades de reciclarlo todo. Y nos indica la manera correcta de hacerlo, los contenedores de colores y lo que significa sus códigos, qué poner en las bolsas que irán a cada contenedor …

Todo muy bien, muy bonito, muy clarito y muy bien explicado… pero es todo una contradicción y aquí van mis preguntas y/o reflexiones…

Las primeras sobre el exceso cometido:

¿Le sobra al Ayuntamiento el dinero para esa campaña en plena crisis económica?, ¿es necesario consumir todo ese papel y esa tinta para comunicarme (a todos los buzones de Barcelona)  que es necesario que recicle?

Las segundas sobre el proceso de reciclado:

Este es el gráfico/resumen del sistema que nos «imponen» para el correcto reciclado de nuestros desechos:

gráfico/resumen del sistema que nos "imponen" para el correcto reciclado de nuestros desechos

Cinco contenedores, que desde hace unos meses provocan la recogida casi diaria por parte de otros tantos camiones diferentes en plena noche… Con el calor de agosto y las ventanas abiertas he logrado contar hasta 3 camiones en una sola noche entre 23h y 6h (a parte de los que pasan regando las calles a cualquier hora).

Me parece de lo más ineficiente necesitar un camión para cada contenedor…

¿Y antes de llevar los «restos» a los contenedores? El sistema propuesto implica tener «5 cubos de basura» metidos en el piso, tantos como colores. Y la pregunta es ¿dónde meto yo esos 5 cubos?

Yendo más allá: mediante este sistema la bolsa de «materia orgánica» (para el contenedor marrón) no se llena jamás, pero se pudre enseguida (seguimos en verano) y hay que deshacerse de ella casi cada día, lo que equivale a una bolsa de plástico diaria que según ponía el mismo folleto tarda en descomponerse entre 500 y 1000 años ¿? ¿? ¿?

Y con otra vuelta de tuerca y aunque suene muy catalana: yo he pagado por los envases que el Ayuntamiento quiere que le regale y las empresas que acaban reciclando pagan al Ayuntamiento por esos envases ¿por qué me siento engañado?

En países desarrollados de verdad como Finlandia o Canadá se ha vuelto a implantar la norma del envase «retornable» con un doble o triple beneficio: Yo, consumidor, compro algo en un envase por el que pago. Cuando lo vacío lo llevo al mismo supermercado donde unas máquinas me devuelven el importe del mismo: separo por tipos, reciclo y cobro por ello. Bien!

Además, no hay molestos contenedores diseminados por la ciudad para la recogida selectiva de cada tipo de envase, ni camiones gastando combustible (del tipo que sea), haciendo ruido de noche y bloqueando calles innecesariamente.

¿Por qué no podemos hacer lo mismo aquí?

Nota final: yo reciclo, pero no me gusta como lo estamos haciendo.

6 respuestas a «Las Contradicciones del Reciclaje»

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  2. Tienes mucha razón.
    Pienso igual en el sistema de reciclaje, te hacen reciclar para que luego otros se lucren con algo que tú ya has pagado y además sin recompensarte.
    Y es más, si no reciclas ya estás mal visto, hace un par de años el ayuntamiento puso inspectores cerca de los containers que se dedicaban en ir mirando las bolsas que tirábamos y si el reciclaje estaba mal hecho (plásticos donde el papel) multa al canto. Encima!
    En Suecia te recompensan si reciclas, te recompensan monetariamente. Seguimos en el 3er mundo…

  3. Yo sólo clasifico el papel, el plástico y envases y orgánicos, pero aquí nunca he visto el contenedor marrón. De vidrio apenas hago basura, se ve que ahora no se usa mucho. Tan sólo empleo tres bolsas para ello, y creo que está bien hecho el reciclado.

    Lo único malo como dices, es el orgánico, pero yo lo suelo tirar cada varios días.

    Ojalá fuese todo en envases retornables y se pudiera perfeccionar mucho mejor. Lo de ganar dinero con ello me da igual, lo hago simplemente por el planeta.

  4. Pues sí, esta contradicción me recuerda a la de los mensajitos que usan algunos como firma en los correos electrónicos, con un tocho que alerta sobre los peligros de imprimir los mails. Creo que lo único que consiguen es gastar más tinta y papel cuando alguien sí decide imprimirlo.

    Saludos.

  5. Hay un refrán que define perfectamente esta situación: «A Dios rogando y con el mazo dando», que vendría a significar que de cara al exterior se predica a favor de las buenas acciones, mientras que realmente se sigue actuando como un irresponsable o peor aún. Es la típica demagogia de nuestros políticos… por cierto creo que dentro de nada hay elecciones 🙂

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